sábado, 1 de marzo de 2014

El Ronquillo-Calamón Grande-Cachones-El Ronquillo 22-2-2014

Al estar nuestra cronista oficial de viaje pongo unas líneas para que no haya un vacío. Hemos sido doce las personas que hemos podido realizar esta salida, en sustitución de la que estaba programada con los nietos, a saber:
Encarnita y Justo
Mari Trini y Juan Manuel
Marilén y David
Loli y Miguel
Joaquín
Tere
María y Enrique
El día amaneció fresco y soleado, ideal para caminar por el campo. En El Ronquillo se incorporó Joaquín y nos llevó a desayunar a un bar en donde nos dotamos de la energía suficiente para hacer el recorrido circular de casi 16 km. que nos había preparado Justo. La ruta no defraudó a nadie ya que pudimos ver hermosos paisajes de serranía y el camino era apto para que pudieran recorrerlo las personas que salían de sus lesiones. Llegamos a la cola del pantano de Cala a la hora del bocadillo y allí nos encontramos con una zona ideal con su praderita y su río que llevaba abundante agua gracias a las lluvias de los últimos días y que nos deleitaba con su murmullo. Aprovechamos para hacerle a nuestro “gran guía” las oportunas bromas sobre las erróneas previsiones meteorológicas que disponía y nos reímos todos de muy buena gana. Pudimos ver un amplio rebaño de cabras y el magnífico espectáculo de una docena de caballos galopando a su aire. El reflejo del sol en el embalse tenía un especial atractivo así como la gran cantidad de enormes rocas esparcidas caprichosamente en los alrededores. Una vez descansados iniciamos el regreso que al ser circular finalizó en El Ronquillo entrando por otra parte del pueblo. La jornada finalizó tomando cafés y refrescos en el mismo lugar donde desayunamos y hubo un parecer generalizado de que se agradece salir al campo sin hacer recorridos tan largos en coche; al parecer nuestro guía ha tomado nota al respecto. Nos despedimos deseando que los que no han podido venir lo hagan en la próxima salida.
Firmado:

Enrique G.M.

miércoles, 29 de enero de 2014

Aguafria a Santa Ana la Real y regreso. 25-1-2014

Por fin se animaron algunos andakanos que andaban aletargados, y pudimos juntarnos 18, como en los mejores tiempos, el sábado 25 de enero de 2014.
Con un día de viento fresco y cielo despejado nos dirigimos hacia Aracena. Después de desayunar en “el Juanito” seguimos hasta Aguafría, donde se inició el sendero entre dehesas de encinas por donde deambulaban esos animalitos de brillantes hocicos y graciosos andares, de nombre más bien feo, pero de exquisito paladar.
Una nube baja nos envolvió en un momento del recorrido y de la neblina surgieron escultóricos troncos de castaños revestidos de ese tono verde que solo tiene el musgo cuando lo abraza el sol.
Nos acompañó en algunos trozos del camino el cantar del agua saltando por las piedras de la rivera de Santa Ana, que nos llevó hasta el pueblo de Santa Ana la Real. En la fuente de azulejos que hay a la entrada junto al lavadero popular, nos reunimos y decidimos buscar un sitio donde consumir unas bebidas y comer cada uno su “pitanza”, así lo hicimos debajo de una carpa en el patio de un bar cualquiera, donde incluso tomamos café, y seguimos caminando esta vez buscando de nuevo Aguafría, donde llegamos al toque de una campana, con mal tañer, que llamaba a Misa. Entramos en la capilla y cantamos una Salve, como en los viejos tiempos. Despedida y regreso a casa.
Un día más tuvimos la suerte de recorrer esos caminos serranos donde la naturaleza nos ofrece además de su belleza, ese espacio de silencio donde podemos contactar con lo mejor de nosotros y conectar esa esencia Divina que nos une a todos. ¡Hasta la próxima!
Fdo.: Blanca
Andakana Mayor 

miércoles, 22 de enero de 2014

Tajo del Abanico. Primer sendero Andakano 2014.

El sábado 11 de enero de 2014, seis andakanos emprendimos ruta con cielos poco estables, nuestro querido Joaquín cumplía 66 y nos invitó a desayunar en Algodonales. Deseamos cumpla muchos más entre nosotros.
Del abanico de senderos que ofrece la serranía rondeña, nuestro guía eligió precisamente ese, el Tajo del Abanico, los coches quedaron a las afueras de Ronda y comenzamos a andar por una pista cementada hasta llegar al sendero de tierra ya entre matorrales, algunos trozos estaban empedrados que dicen ser “calzada romana”¿? Donde nuestras huellas se unieron a tantas otras que por allí pisaron a lo largo de su historia.
Nuestros sentidos pudieron disfrutar de una rica vegetación, allí estaba el zumaque, nostálgico del tiempo en que tanto lo apreciaban los curtidores de pieles, y estaban también la jara, las adelfas, las aulagas, poniendo una nota de color con sus diminutas flores amarillas, y los lentiscos que en esa zona se hacen grandes como árboles, de hecho, buscamos un lentisco arbóreo centenario pero no supimos encontrarlo. La humilde mejorana envolvía con su aroma nuestro caminar, y de fondo el alegre piar de los saltarines gorriones y el balido de las corderas, llamando a su lado a sus crías recién paridas, con este ambiente bucólico fuimos bajando hasta encontrar un torreón en buen estado, adosado a una construcción derruida que parece ser servía como refugio en caso de conflicto entre moros y cristianos. Más abajo aparecieron esas paredes poderosas de roca arenisca que se dilatan por el recorrido de un riachuelo, ahora sin agua pero con señales de llevar buen caudal cuando llueve, a ese nivel encontramos la cueva de los murciélagos con alguna primicia en su techo de futuras estalactitas, había por allí un cabrero con medio centenar de cabras, que ramoneaban entre los peñascos, otra estampa bucólica cada vez más difícil de ver. Como el nombre del tajo hace pensar que entre las caprichosas formas de las paredes se escondía la forma de un abanico, nos afanamos en encontrarlo, algunos ayudados por la fantasía encontraron hasta 4, pero abanico, abanico, tendremos que volver para seguir buscándolo.
Terminado el sendero nos fuimos con los coches a la ermita rupestre de Nuestra Señora de la Cabeza, esta está excavada en la roca y en su fue habitada por ermitaños, hoy sirve para la romería.
Frente a la ermita, al otro lado del valle donde hay varios caseríos y tierras de cultivadas teníamos la “hermosa serrana” herida por su tajo y sus casas esparcidas por la cornisa rocosa. Después de tomar nuestro picnic y con un cielo cada vez más despejado y hermoso nos fuimos a pasear por la ciudad, donde el sol tuvo la gentileza de acompañarnos haciendo el paseo aún más agradable.
Ronda es una ciudad única cada vez que vuelves a ella le encuentras más encanto.
Como novedad encontramos en un muro una Ronda atrapada en cerámica y varios comentarios de personajes que pasaron por allí y dijeron frases elogiosas sobre ella, el enclave se llama “Ronda y los viajeros románticos”, y con esa admiración renovada por la bella Ronda, regresamos a Sevilla cuando la luz del sol en su ocaso relucía detrás de las nubes grises que teniamos al poniente. Paz a todos para 2014 y a ver si nos animamos.
Firmado Blanca

Andakana Mayor    

jueves, 9 de enero de 2014

Navidad senderista 2013. del 14 al 15 de diciembre de 2013

En la Posada de Valdezufre, en la sierra de Aracena, hemos celebrado el 14 de diciembre la cena de Navidad los Andakanos. Esta vez éramos 18 y con ánimo alegre y después de un buen desayuno en “El Juanito” dejamos los coches y nos dispusimos para un senderito que nos llevaría desde allí a Jabuguillo, pasando por la ermita de Santa Marina, en una colinita verde, inundada de sol, hasta allí nos acompañaron Maribel y Tere, calculando sus posibilidades de reincorporarse a los senderos aunque sea parcialmente, cosa muy positiva por su parte y que nos alegra a todos.
Llegamos a Jabuguillo donde María nos salió al encuentro en los lavaderos y allí en la plaza del pueblo disfrutamos del sol. En el regreso hacia la Posada, y poco antes de llegar encontramos un bonito prado para el picnic.
A las nueve todos preparados para la cena y la sobrecena donde se sorteó un mantón de ganchillo hecho por Mercedes y la agraciada fue Tere. Juan Manuel repartió partituras y… villancicos al aire… algunos fuimos visitados por los duendes del sueño allí mismo y los otros también fueron llamados, porque pronto dimos por terminada la noche.
La mañana del domingo también amaneció esplendida, así que nos fuimos a Corteconcepción por un sendero entre encinas dispersas por colinas peladas, a lo lejos divisábamos el pantano de Aracena, rodeado de colinas azuladas.
Comimos en Corte en el bar El Camino, propuesto por Juan, que ya es amigo de toda la serranía. Para el café nos fuimos a Aracena y de allí para Sevilla. Un año más hemos echado leña a la chimenea para que el calor de la amistad no se apague. Gracias a todos por haber estado allí y gracias a la vida que nos sostiene y nos une.
Fdo.: Blanca
Andakana Mayor

jueves, 12 de diciembre de 2013

Corteconcepción Arroyo de la Fuente del Rey Corteconcepción 23-11-2013

Con un día otoñal de cielo plomizo y fresco viento, nueve andakanos nos dirigimos una vez más a la sierra de Aracena, esta vez al alargado pueblo de Corteconcepción, fue un sendero circular con un encanto propio, la primera parte discurre por un bosque en galería con abundante musgo y seres invisibles que susurran al caminante, nos sorprendió una alfombra roja de madroños maduros de exquisito paladar, cuando pasamos el arroyo de la Fuente del Rey la senda se hizo más abierta y el cielo ya más despejado filtraba una tenue luz que hacía temblar las hojas encendidas de los álamos. También pasamos un bosque de eucaliptos con un perfume especial y muchas encinas que con sus frutos habían empedrado los caminos.
En el pueblo un lugareño voceaba los productos de su huerta que porteaba en unas angarillas a lomo de su burro gris, alli nos enganchamos y cada uno cargo con algo.
Cuando buscábamos un sitio donde comer un tipo alto con sombrero nos abordó para invitarnos a tomar un mosto en su casa, y allá subimos detrás de la promesa de un pincho de chorizo y una aceitunillas, pero no hubo tal, “el bombero” con su labia quería vender su producto y solo logró vender 5 litros, así que de chorizo ná de ná, la visita si fue interesante y las vistas del pueblo y el pantano preciosas, pero nosotros lo que queríamos era llenar el agujero que el mosto a “secas” había dejado en nuestros estómagos, esto lo hicimos en casa Javier con buen solomillo, papas y panceta serrana.
De regreso a Sevilla uno de los coches hizo una parada en Jabuguillo donde Paquita y Juan nos acogieron como ellos saben hacerlo.
Una vez más disfrutamos de la naturaleza y la amistad con alegría y Paz.
Fdo.: Blanca
Andakana Mayor

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Sierra de las Viñas, Villaluenga del Rosario. 9-11-2013

En este día de otoño luminoso y con viento ocho andakanos acudimos al punto de encuentro donde nos sorprendió un “Cid” vestido de colores incluido caballo y espadón, ¡original!, ¡gilipollez!, ¡estupidez!... cada uno dio su opinión y nos fuimos para la sierra dejando al ecuestre con su traje de crochet.
Desayunamos en el Bosque y seguimos camino hasta Villaluenga del Rosario donde dejamos los coches y comenzamos una ruta circular rodeando la “sierra de las Viñas”, sendero precioso entre paredes grises perdiéndose en un cielo azul, encinares y grupos de piedras entre matorrales y pequeñas praderas, alfombradas de botones de oro y crocus violáceos, como si el otoño jugara a primavera sin dejar por ello de pintar de ocres y amarillos algunos grupos de árboles.
Comimos en una praderita al reparo del viento y acariciados por un sol muy agradable. Regresamos a los coches y en Grazalema hicimos una parada para café y “cubiletes” y con un hermoso cielo vestido de colores para despedir al sol regresamos a Sevilla contentos y oxigenados, agradecidos una vez más por haber disfrutado juntos de naturaleza y amistad.
Fdo.: Blanca
Andakana Mayor 

martes, 5 de noviembre de 2013

Talenque, Las Cañadas, Valdelarco, Talenque. 26-10-2013

“La naturaleza es un libro que está siempre abierto para todos los ojos”. Y los Andakanos tenemos la suerte de abrir algunas páginas de ese libro en nuestras salidas.
La primera salida de este curso ha sido a la sierra de Aracena, un sendero circular en Valdelarco partiendo de el Talenque.
En se libro hemos abierto la página de la naturaleza otoñal, la lluvia otoñal había limpiado el ambiente haciendo resaltar más los colores, estaban los verdes luminosos, los ocres infinitos, los marrones y esa gama de rojizos que el hombre jamás podrá reproducir con su paleta, y en el fondo los pueblos blancos colgados de la sierra y las nubes, esas nubes juguetonas que nos engañan simulando lagos o brazos de mar cuando están pegadas al suelo, o pájaros y ángeles etéreos cuando suben al azul.
Comimos en Valdelarco, y fue especial no por lo servido allí, ni por la forma en que nos sirvió, sino por ese punto que el buen vino nos dio, que hizo que fluyera una conversación interesante, nuestros puntos de vista diferentes no nos altera más bien nos enriquece porque por encima de las diferencias nos une la amistad. Nos acompañó, por primera vez, en ese día José Francisco, amigo de Joaquín, que nos invitó a café con pasteles en Aracena, esperemos que se haya sentido a gusto y repita la experiencia senderista.
Los pulcros que no quisieron mancharse las botas o no pudieron acompañarnos, se lo perdieron, fue un día mágico con luz muy especial que no se volverá a repetir, eso si, habrá otros días y nuestro propósito allí expresado es el de no faltar a las citas de salidas, para seguir leyendo en ese maravilloso libro de la naturaleza.
Fdo.: Blanca

Andakana Mayor