domingo, 9 de enero de 2022

Circular Cortegana-Posada de Cortegana por sendaTierra Blanca-Regreso por Barranco de Carabaña, 8de enero de 2022

Estrenamos el nuevo año 2022 con un muy interesante sendero que en los principios de nuestro grupo se hizo la primera parte del recorrido en ida y vuelta, mientras que el de hoy ha sido completamente circular. Partimos desde Sevilla los amigos Justo, Mercedes, Joaquín, Loli, Miguel, Concha, Damián, María y Enrique con un día frío, despejado y sin viento ideal para caminar por el campo. Dejamos los vehículos en las proximidades del cuartel de la Guardia Civil de Cortegana y empezamos el sendero ascendiendo por la calle Pino para luego girar a la derecha y tomar nuestra ruta por la senda de Tierra Blanca, antiguo camino a La Nava que es en bajada con antiguos tramos de suelo de piedra que si estuviese mojada sería resbaladiza pero no lo estaba afortunadamente para nosotros. Una vez atravesado un arroyo el camino es cómodo y llano pasando junto a diferentes fincas dedicadas unas a la cría de cochinos ibéricos y otras a la de ovejas hasta llegar a la Posada de Cortegana asentada en un antiguo cruce de caminos y que fue antigua posada de arrieros hoy ya remodelada y con bungalows; llegamos hasta un puente que daba acceso a su piscina y como era pronto decidimos continuar el camino circular de vuelta y comer en Cortegana. El regreso lo hicimos junto al arroyo Carabaña por el barranco del mismo nombre siendo este tramo del sendero el más bonito con varias pequeñas cascadas de agua transparente y muy buena vegetación. Llegamos a lo que se denomina El Refugio de los Molinos compuesto por un conjunto de antiguos molinos de agua; poco más adelante tomamos una desviación a la derecha por un camino que tenía una fuerte subida y una longitud de dos kilómetros con a veces desniveles de hasta un 16% y que nos llevaría a la barriada de las Colonias de Cortegana y allí mismo en el bar “Del Sur” tomamos unas estupendas tapas muy bien servidas por su dueña. Descansados y relajados iniciamos el camino de vuelta a Sevilla no sin antes recordar que la próxima salida D.m. será el sábado 22 de enero próximo.

Enrique Gómez del Moral

jueves, 23 de diciembre de 2021

NAVIDAD SENDERISTA 2021

Hemos realizado la tradicional Navidad-Senderista durante los días 18 y 19 de diciembre 2021. El lugar elegido ha sido Estepa y este año se han apuntado Juana, Maria Luisa y Enrique C., Mari Trini y Juan Manuel, Lola y José María, Mercedes y José Francisco, Encarnita y Justo, Paquita y Juan, Joaquín, María y Enrique G.M. lo que ha hecho un total de 16 amigos; los que no han podido venir ha sido por diversas circunstancias personales y los hemos echado mucho de menos.

Este año decidimos conocer este municipio mundialmente conocido por la elaboración de mantecados y polvorones, que con razón la llaman la Ciudad de la Navidad, pero que tiene un rico patrimonio cultural y queríamos conocerlo.

Iniciamos la jornada del sábado citándonos en la puerta del Museo del Chocolate de Chocomundo de Estepa y a las 10 de la mañana comenzamos la visita degustando una taza de chocolate y diversos dulces. Nos enseñaron de forma didáctica como se hace el chocolate y la extensa historia que tiene esta fábrica muy bien documentada, con unas salas expositivas que tienen bien ganado el nombre de museo.

Posteriormente nos desplazamos hasta la Plaza de los Remedios para allí conocer la Iglesia de Ntra. Sra. de los Remedios en cuyo lugar existió la Ermita de la Vera Cruz construida en el siglo XVIII; el barroco altar mayor tiene un bonito camarín donde se encuentra la titular de la iglesia que tiene una gran devoción popular en su barrio y que es patrona de los bandoleros. Tuvimos oportunidad de subir al mismo y fue explicado por un cofrade de la hermandad del Dulce Nombre y Virgen de la Esperanza que estaba expuesta al pie del altar mayor.

Subimos al Cerro de San Cristobal y en la Torre Ochavada empezamos la visita guiada de la antigua Alcazaba árabe de los S. X-XII, donde quedan restos de la muralla y algunos aljibes; el Centro de interpretación Tartésico que alberga restos musealizados de la ciudad de los S. IX al V a.C. y la imponente Torre del Homenaje del S. XIV donde se ubicó el palacio de los marqueses de Estepa desde donde se domina la extensa llanura del Guadalquivir.

Iniciamos el descenso al centro histórico hasta llegar a la plaza de abastos donde teníamos reservada una mesa en medio de la plaza que nos había puesto el bar Tertulia donde, al aire libre, pudimos reponer fuerzas del paseo matinal. Una vez repuestos, seguimos la jornada en cuanto desaparecieron los pocos rayos de sol que quedaban pues hacía más bien fresquito. Subimos a la plaza del Carmen y nos quedamos maravillados de la emblemática portada barroca tallada en mármol de la Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen (S.XVII y XVIII). En su interior destaca el camarín de la Virgen del Carmen así como su altar mayor. Lástima que al salir de la iglesia Encarnita perdió pie y quedó un poco perjudicada aunque lo disimulaba para no impedir que hiciéramos el resto del programa previsto. Seguimos paseando por las estrechas y bonitas calles hasta llegar a la torre de la Victoria en la calle Ancha y que pertenecía a la desaparecida iglesia de Ntra. Sra. de la Victoria que se concluyó en el año 1.766. Es un ejemplo de nuestro mejor barroco.

Continuamos subiendo para llegar nuevamente al cerro de San Cristobal para detenernos en el balcón de Andalucía y volver a admirar las estupendas vistas sobre el pueblo y alrededores. Entramos en la iglesia de Santa María La Mayor (S. X-XVIII), aquí se construyó una mezquita en el S.X y posteriormente una iglesia mudéjar y finalmente la nueva iglesia de estilo gótico. A la salida nos acercamos al convento de Santa Clara del año 1.599, no pudimos visitar su iglesia porque las monjas de clausura estaban montando el Nacimiento en su interior. Compramos diversos dulces hechos por las monjas. Antes de marcharnos nos acercamos al convento de San Francisco y su iglesia de Ntra. de Gracia que está también en el Cerro de San Cristóbal y pudimos visitarlo gracias a la amabilidad de uno de los pocos frailes que quedan en la comunidad. Otra maravilla que tuvimos la suerte de conocer.

Nos marchamos hacia el hotel que teníamos reservado en el cercano pueblo de Pedrera “Las Canteras”. Aquí tomamos posesión de las habitaciones y a las 9 de la noche nos citamos en el restaurante del hotel donde teníamos preparada una estupenda mesa en la que nos ubicamos las 16 personas para cenar. La cena fue a la carta en forma de menú degustación y cada cuatro comensales compartían platos al centro que hizo las delicias de los presentes. Bien regado con cervezas y varias botellas de tinto de Ribera del Duero “Protos”. No faltaron para los postres los dulces que habíamos comprado en el Convento de Santa Clara esa misma tarde. Se procedió por parte de Encarnita a realizar la entrega a Maria Luisa y Enrique Cortés el nombramiento de “mejores compañeros de ruta 2021” precedido de unas cariñosas palabras. Acto seguido Juan Manuel sacó la batuta de director del coro Andakano y dirigió unos simpáticos villancicos repartiendo las correspondientes letras para que todo el mundo participase. A la una de la madrugada dimos por finalizada la estupenda convivencia “navidad-senderista 2021” recordando a todos los que no habían podido desplazarse para esta celebración.

Al día siguiente tomamos en el hotel un apetitoso desayuno y a continuación partimos hacia Estepa para terminar de ver la ciudad. Comenzamos visitando el Museo Arqueológico Padre Martín Recio en un edificio de 1.671 y que contiene piezas de época prehistórica, tartésica, fenicia, romana, paleocristiana, visigoda e islámica. Luego nos dirigimos a la iglesia de San Sebastián (S. XVI-XVIII); primero hubo una ermita y posteriormente la iglesia, está vinculada a la basílica romana de San Juan de Letrán, preside el altar mayor un buen retablo barroco del S. XVIII, dispone tres naves con capillas laterales, cuenta con dos llamativas portadas, la principal de 1.672 y la lateral procedente de la desaparecida iglesia de la Victoria. Salimos para buscar la iglesia de Nuestra Sra. de la Asunción (S. XVII-XVIII) edificada sobre planta de una sola nave; es una joya artística gracias a la espléndida muestra pictórica del S.XVIII que gira en torno a la vida de la Virgen y manifiesta de forma clara la barroca expresión del “horror vacui”, es decir, horror al vacío. Está presidido por la patrona de Estepa la Virgen de la Asunción. Magnífico el retablo mayor y también los retablos de diferentes capillas.

Adosada a la iglesia se encuentra el palacio de los Marqueses de Cerverales; la fachada comprende dos cuerpos y llaman la atención la pareja de columnas salomónicas y el escudo Pontificio. Luego unos cofrades nos enseñaron la Casa Hermandad de San Pedro Apóstol, Sto. Cristo de las Penas y María Stma. de los Dolores que se encuentra casi enfrente del Palacio. Para finalizar la jornada nos dirigimos a La Estepeña, donde tiene la Ciudad del Chocolate y que este año corresponde a la ciudad de Venecia hecha toda ella de chocolate. Desde aquí nos desplazamos al restaurante Manantial de Roya a dos km de Estepa para finalizar con un almuerzo como despedida de estas dos intensas jornadas. Aprovechamos para ver el nacimiento del manantial del mismo nombre y sus correspondientes fuentes. Maria Luisa tuvo el generoso detalle de invitarnos a este almuerzo.

Gracias a todo el grupo hemos vivido unas jornadas muy entrañables y deseamos seguir teniendo ánimo y fuerzas para seguir haciéndolo en los años venideros.

Estepa, 19 diciembre 2021.

 Enrique Gómez del Moral

martes, 30 de noviembre de 2021

San Calixto Hornachuelos. 27-11-2021

 El arco iris es un guiño solar que nos alegra el espíritu cuando lo vemos, y nosotros lo recibimos como un signo de esperanza en estos tiempos inciertos. Apareció en el cielo completo y luminoso cuando llegábamos a Lora del Río, sobre campos de naranjos rociados de lluvia.

Éramos los ocho andakanos que veníamos de la sierra de Hornachuelos, donde teníamos previsto hacer una ruta que Justo había encontrado en internet. Salimos de Sevilla con una mañana fría pero luminosa, en el valle del Guadalquivir encontramos bancos de niebla y al desaparecer aparecieron los numerosos campos de naranjos cargados de frutas.

Acercándonos a la sierra apareció Hornachuelos derramando sus casas blancas a sus pies, atravesamos el pueblo y entramos en una carretera de sierra entre dehesas de encinas y alcornoques con sus cortijos blancos colgados de las laderas, hasta llegar a San Calixto en cuyas inmediaciones empezaba el sendero, comenzamos a caminar, llegamos a una cancela con un paso canadiense que nos dio paso a la finca de “La Dehesa” ¡Alto! Nos dijo un guarda desde su vehículo, esta finca es privada y está prohibido el paso, esta escrito en la cancela, nos hicimos los suecos, y pedimos con cortesía que nos dejara hacer la ruta, pero no fue posible por lo que decidimos volver, cuando llegamos a los coches, como el cielo se había cubierto de nubes y hacía un aire desagradable no apto para sentarnos a comer el bocadillo, pensamos marchar a las Navas y tomarnos unas tapas en algún bar, nos sentamos en la terraza donde había poco sol y mucho frío, después de las tapas tomamos café dentro del bar y nos fuimos para los coches, no sin antes hacernos una foto en la fuente de la plaza con la torre de la iglesia al fondo.

Cuando entramos en los coches empezó a llover hasta que encontramos el arco iris al llegar a Lora, el resto del camino nos acompañaron cielos con nubes cambiantes y mágicos claros de luz.

Fdo.: Blanca

Andakana Mayor

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Circular por Los Marines. 13-11-2021

La madre Tierra lanza gritos de socorro por su piel cuarteada, su aire contaminado y sus mares emplasticados; para remediarlo el G20 se reúne en cumbres borrascosas para firmar acuerdos que saben no van a cumplirse. En Sevilla los grandes cruceros atracan en “Las Delicias” soltando un montón de turistas que pasean en coches de caballos por avenidas y parques, y seis andakanos nos vamos a la sierra a respirar un aire un poco más puro y sorprendernos con la belleza otoñal del paisaje. Después de parar en “Juanito” para el desayuno, (que tampoco es lo que era) nos vamos a Los Marines donde nos espera Juana, y así completamos el grupo.

Atravesamos el pueblo con la torre de su iglesia rematada de azulejos blancos y azules, arropada por sus casas blancas adornadas con macetas, y salimos a un sendero circular que Justo sacó de “no sé que sitio” por internet, fue bonito por lo variado, pues, aunque sea la misma sierra presenta diferentes aspectos, unos tramos eran abiertos a un horizonte delatado al infinito, en otros caminamos bajo el dosel de gigantes alcornoques con sus ramajes extendidos dejando filtrar la luz.

Los castaños vestían sus trajes dorados y desde sus troncos leñosos nos miraban caras sorprendidas, el último repecho nos devolvió al pueblo donde buscamos una cerveza fresca al pie de la torre, nos sirvieron regular y lento, pero descansamos y nos reímos un rato, de regreso a Sevilla paramos para un café en Valdeflores y llegamos a la capital cuando ya el sol se había escondido dejando una estela rosada en el horizonte.

Oxigenados y contentos cada uno volvió a su hogar, saludos a los que no pudieron acompañarnos, y que sepan que donde hay un grupito del gran grupo allí estamos todos los Andakanos.

Fdo.: Blanca

Andakana Mayor

sábado, 30 de octubre de 2021

Inicio de curso 2021-22 en Ubrique. 23 y 24 de octubre de 2021

Las hojas que nacieron en primavera, preparan sus colores para pintar el otoño. En la isla de La Palma la tierra llora lava, arrancando lagrimas a sus habitantes. El covid 19 anda escondido por los rincones quien sabe con que intenciones. Y los Andakanos nos vamos a estrenar curso a la sierra de Cádiz.

En la gasolinera de siempre nos dimos cita los 11 participantes y después de un cálido reencuentro nos dirigimos a Ubrique. Aparcar la Mejorana en un pueblo a tope de coches fue complicado, pero por fin comenzamos a andar por la Calzada que hace más de dos mil años construyeron los Romanos para unir Ubrique con Benaocaz, algunos tramos están bastante deteriorados, pro en otros se aprecian bien los canalones y alcantarillas para recoger el agua de la lluvia.

Subimos despacio, no por la dificultad del camino sino para contemplar la belleza del paisaje, donde los gigantes de piedra cambiaban de color según que luz o sombra los cubría. Llegados a Benaocaz nos dimos un paseo por sus calles empinadas con sus casas encaladas y sus rincones con encanto, frente al ayuntamiento con sus arcos abiertos a la plaza nos tomamos un café y convenimos que la vuelta no la haríamos andando, los hombres se fueron en taxi para buscar los coches y las mujeres a pasear el pueblo.

Ya entrada la tarde nos fuimos para el hotel Sierra de Ubrique, a las afueras del pueblo rodeado de paredes de piedra donde se reflejaba la luz del ocaso. Nos reunimos en el patio/jardín para tomar una cervecita y contarnos historias antes de la cena que disfrutamos más tarde en el interior.

El domingo 24 después del desayuno nos fuimos a callejear el pueblo de Ubrique, la calle principal nos llevó al ayuntamiento e iglesia emplazados en una bonita plaza, seguimos caminando apreciando bonitos rincones y casas hasta encontramos con un edificio que nos llamó la atención por su gran arco de entrada, era una antigua iglesia, hoy el centro de interpretación de los restos arqueológicos  y ajuares encontrados en los yacimientos romanos de la ciudad romana de Ocuri que más tarde visitaríamos. Un joven lugareño nos explicó la historia del edificio y su contenido con maestría, sencillez y amabilidad, quedamos encantados.

A las 12 teníamos la cita para visitar el yacimiento ya mencionado, allí nos esperaban María y Enrique que se unieron al grupo. Nos acompañó en la visita Isabel, también ubriqueña que hace su trabajo con especial cariño y entusiasmo, haciendo la subida amena y menos ardua , pues teníamos que subir hasta la cima de la montaña donde está la ciudad, antes pasamos por la necrópolis, esparcidas las tumbas  entre piedras y malezas, más arriba encontramos restos de viviendas el panteón muy bien conservado con su bóveda de medio cañón y sus hornacinas para las cenizas y dioses, ya casi arriba la muralla ciclópea  que da entrada al foro, los baños, tabernas y otros lugares comunes, entre tanta piedra el campesino que encontró el yacimiento, en el siglo XVIII, Juan ……., se construyo su casa que hoy forma parte del conjunto. Casi en la puerta de su casa se encuentra el acebuche centenario con su tronco retorcido contemplando desde su silencio el paso del tiempo y las civilizaciones. Por todas partes de la montaña se encuentran las cabras Payoyas confundidas con las piedras rumiando despacio las hierbas para que sus quesos sepan sabrosos.

En el mismo recinto y debajo de un hermoso olmo con vistas a los gigantes grises y al cielo azul con pinceladas blancas, comimos a gusto servidos con simpatía por una familia encantadora.

Antes de la caída del sol emprendimos el regreso, agradecidos por seguir vivos y tener un grupo tan estupendo con quien poder compartir momentos de amistad y contemplar juntos esos paisajes abiertos que ensanchan el espíritu.

Fdo.: Blanca

Andakana Mayor.

lunes, 2 de agosto de 2021

Punto y final del curso senderista 20/21

 

 Como si fuera el epílogo de una gran obra literaria, quiero dirigir estas sentidas palabras a la familia Andakana que me ha acompañado en las rutas a lo largo del año y sin olvidar a los ausentes por distintos motivos.

      Ya vamos alcanzando una edad que por ley de vida, se intuye el último tramo del sendero –aunque espero que sea largo y fructífero- y todavía experimentemos juntos muchas vivencias.

       Me siento un ser privilegiado y orgulloso de verme rodeado y arropado por tan extraordinarios compañeros y amigos que me han hecho disfrutar de  tan buenos momentos por los caminos que hemos recorrido.

       Quiero hacer una mención especial a nuestro “guía supremo”, Justo –con el apoyo por supuesto de Enrique G. y el soporte de Encarnita y María-por su inestimable trabajo en la elaboración de las rutas y alojamientos. Gracias a ellos hemos disfrutado de unos fabulosos paisajes, comidas y estancias, pero yo resaltaría por encima de todo los inolvidables momentos de convivencia entre buenos amigos.

        Reitero las gracias, un abrazo para todos y hasta el próximo curso,

        Miguel

lunes, 28 de junio de 2021

Fin de Curso en la Alpujarra. Lunes 7 de junio de 2021

 A pesar de la incertidumbre a la que estábamos sometidos con la pandemia del COVID-19 finalmente hemos podido realizar nuestra salida senderista del verano 2021; planeó sobre nosotros conformarnos con una salida de convivencia análoga a la del 17 de junio del año pasado en La Dehesa de Abajo donde disfrutamos de un campestre almuerzo pero nada que ver con nuestra tradición.

Hemos elegido como destino Fin de Curso 2021 “Las Alpujarras” y se han podido apuntar Encarnita y Justo; Lola y Miguel; Mari Trini y Juan Manuel; Mercedes P. y José Francisco; María G. y Joaquín; Mercedes F.; María y Enrique, es decir, un total de trece amigos.

El lunes 7 de junio a las 8,30 horas partimos desde la gasolinera de Cepsa de la calle Pino Albar y paramos a desayunar en todo un clásico como es “Don Polvorón” de Estepa. Aquí tomaron posesión de la tesorería Mercedes F. y Mari Trini, a las que desde aquí agradecemos su buena labor. No faltó adquirir unos ricos mantecados para dar cuenta de ellos en el momento oportuno. Continuamos nuestro viaje hasta llegar a nuestra primera sorpresa “Soportújar” que nadie conocíamos. Mientras recorríamos este pintoresco pueblo nos pusimos al día de lo que fue la idiosincrasia de La Alpujarra que aunque estuvieron habitadas por romanos y visigodos fueros los musulmanes los que le dieron su aspecto actual. Los moriscos granadinos se recluyeron en este lado de Sierra Nevada cuando el Reino de Granada cayó ante los Reyes Católicos en 1.492 pero aquí supieron instalarse y sembraron los campos de árboles frutales, cultivos en terrazas convirtiendo las laderas en auténticos vergeles, haciendo canales y acequias durante ochenta años hasta que fueron expulsados a otras regiones de la península a raíz de la “Rebelión de los Moriscos”. Únicamente dos familias de cada pueblo pudieron permanecer con el cometido de enseñar a los nuevos habitantes llegados de Galicia y Castilla la forma de trabajar y cultivar estas tierras. El pueblo de Soportújar fue repoblado por personas de origen gallego trayendo sus costumbres y leyendas sobre meigas, aquelarres y rituales y hoy los vecinos del pueblo han transformado las leyendas en “reclamo turístico” denominándose el “pueblo de las brujas”. Visitamos la “Cabeza de la Baba Yaga”, la “Fuente de la Fertilidad” y sobre todo el bonito mirador de “El Embrujo” con la famosa fuente de las dos brujas y el caldero donde nos hicimos fotos para el recuerdo y desde el que se disfrutaba de unas vistas sobre la sierra magníficas; luego llegó el turno del mirador del Aquelarre donde se supone que se llevaban a cabo los aquelarres y rituales iniciáticos. Las calles guardando la típica estética de los pueblos alpujarreños con retorcidas callejuelas, sus “terraos” que son cubiertas planas de las casas con sus chimeneas en forma de obús de cuatro ojos con un sombrerete plano y los “tinaos” que son unos pasadizos sostenidos por vigas. Queda para otro viaje visitar el centro de meditación budista “O Sel Ling” al que se puede ir andando en más de tres horas o por carretera. Nos marchamos de este pueblo con el agradable sabor de haber iniciado el viaje con “buen pie” llegando a Pampaneira, primer pueblo del Barranco de Poqueira, para comer en el restaurante Casa Julio que habíamos reservado previamente. Nos tenían preparado un menú de dos platos y postre que podían elegirse al gusto de cada uno y casi todos tomamos el cocido de hinojos que tan celebrado y recordado era por muchos de los asistentes. No faltó la sopa alpujarreña y el típico plato alpujarreño de patatas a lo pobre, cebolla, pimientos verdes, huevos fritos, morcilla, chorizo y jamón. Después de reposar el almuerzo nos dirigimos a Bubión, otro de los pueblos pintorescos del Barranco de Poqueira, para tomar posesión de nuestro alojamiento en el Hotel Villa de Bubión que nos dejó muy satisfechos excepto la lentitud del recepcionista en dar las llaves de las villas.

Aquí no acabó el día ya que todos estábamos deseando hacer más cosas así que aprovechando que el día es largo nos desplazamos a Pitres para realizar un pequeño sendero que nos llevó hasta una cascada del río Bermejo conocida por “El Chorreón”. Nuevamente fotos que nos permitirá recordar tan agradable momento con la naturaleza, aquí la temperatura bajó y la alta humedad hizo que algunas personas se protegieran del cambio de temperatura. Hecho el recorrido inverso hasta los coches decidimos cenar en el hotel de Bubión y así no alargar más el día; fue una cena tranquila, reposada y satisfactoria.

Fdo.: Enrique y María