jueves, 8 de mayo de 2014

Linares de la Sierra, Cerro del Molinillo. 26-4-2014

El último sábado de abril bajo árboles vestidos de flores, 11 andakanos nos reunimos en esa mañana azul para salir hacia Linares de la Sierra, donde dejamos los coches, allí mismo al amparo de una encina con faldas de margaritas amarillas nos hicimos la foto de salida.
Nuestro sendero, o más bien relajante paseo circular, discurría en torno al cerro Molinillo, fue un relax para el cuerpo y un regalo para los sentidos, la vista la recreamos en las alfombras de flores amarillas, blancas, lilas o moradas extendidas bajo las encinas, en las flores de jara pringosa, jaguarzo, retamas, ginestas, brezos, leguminosas y el espectáculo hermoso de los Quercus en flor.
El oído nos trajo el canto del agua, el trino de los pajarillos y el susurro  del viento meciendo las ramas, también el olfato fue obsequiado con el aroma de los azahares, celindas, paraísos, y esas humildes plantas olorosas escondidas en la exuberante vegetación. A la hora de la comida habíamos llegado al pueblo de Linares que respira su ancestral esencia conservando sus costumbres y viviendo en armonía con la naturaleza, allí buscamos un bar donde nos pusimos “moraos” de productos locales con café y chupito incluidos, y una conversación variada y nutritiva que hizo que la comida se extendiera hasta las 5 de la tarde.
Allí en la puerta del bar nos despedimos y regresamos a nuestros hogares contentos una vez más del encuentro amistoso. Gracias a cada uno por aportar su granito de arena, a la vida que nos ha hecho coincidir en el tiempo y el espacio y gracias sobre todo a Dios que está siempre presente.
Feliz feria, este año de mayo, a todos.
Fdo.: Blanca
Andakana Mayor

lunes, 21 de abril de 2014

Benamahoma ruta del Tomillar

Este año celebramos el centenario de la publicación del primer libro de Ortega y Gasset, “Meditaciones del Quijote”, donde lanza su idea sobre el hombre, que no solo es él, sino también sus circunstancias, y esas circunstancias han hecho que los andakanos en vez de salir el segundo sábado del mes, salieramos el primero.
En esta ocasión nos acompañó María la de Joaquín que siempre se muestra feliz de estar entre nosostros como nosotros de acogerla.
Dejamos Sevilla perfumada de azahar y nos fuimos en busca de otros olores más silvestres, los encontramos en Benamahoma donde emprendimos el camino del Tomillar desde la parte alta del pueblo era un sendero estrecho que subía entre quejigos y otros quercus, y entre ellos pequeños pradillos”espuerreaos” de especies florales diversas entre ellas la graciosa orquidea autoctona con su ttraje de bailarina, a esta alegria de la vista se unía el murmullo del arroyo Descansadero que corría por allí.
Seguimos subiendo saltando entre piedras buscando una cima desde donde contemplar no ya los detalles, sino la inmensidad de la sierra con sus diversos verdes que se pierden en un horizonte sin limites.
Antes de regresar al pueblo nos desviamos para encpontrarnos con el río Nacimiento que saltaba transparente entre los pedruscos formando pequeñas cascadas. Ya en el pueblo nos sentamos en una terraza para comer algunos productos del lugar regados con un buen vino, lo que dio pie a una conversación amistosa sobre temas varios, evocando también la próxima Semana Santa, vivda con profunda emoción por muchos de los presentes.
En el Bosque tomamos café y desde allí a Sevilla, acompañados por un sereno atardecer y esas colinas verdes donde el trigo espigado es promesa de abundante pan.
Buena Semana Santa también a los ausentes y que las circunstancias sean favorables para vernos todos en la próxima ocasión.
Fdo.: Blanca

Andakana Mayor

martes, 1 de abril de 2014

Fuente del Risco a la cola del embalse de Aracena. 23-3-2014

Esta vez la salida ha sido el domingo 23 de marzo, con la primavera recién estrenada, 12 andakanos salimos de Sevilla hacia Aracena, paramos en “el Juanito” para disfrutar de un buen desayuno, y a la entada de Aracena se incorporaron Paquita y Juan tan serranamente contentos. Seguimos hacia Carboneras y pasado el pueblo junto al arroyo del mismo nombre dejamos los coches.
Emprendimos una pequeña subida que cada vez se abría más al paisaje de montes olorosos, unos eran de color rosa por el brezo florido, otros amarillos por la genista y otros mezclados en una sencilla armonía, en un prado verde intercambiamos miradas con unas hermosas vacas color canela, y en la próxima vuelta piaras de cerdos corrían hacia nosotros pensando tal vez que era la hora del pienso.
Estos bucólicos paisajes y acompañados también por el canto de los pájaros, nos llevaran al objetivo de nuestra excursión, pero antes hubo que saltar una valla, que con razón o sin ella nos cortaba el paso, y al final llegamos a la cola del pantano que más bien parecía un ancho río que se desparramaba por pequeños acantilados de pizarra que atravesamos sin dificultad para recrearnos en los preciosos prados sembrados de margaritas blancas y macizos de gamonitas aún sin florecer. En esas praderas nos asentamos para disfrutar del sol, tomar el bocadillo, descansar o pasear cada uno a su aire, hasta la hora de volver por el mismo camino hacia los coches. Por ser domingo y pensando en que hubiera retenciones se decidió prescindir del café, así que nos despedimos allí mismo. Volvimos a nuestros hogares contentos, oxigenados y agradecidos  por poder disfrutar en amistad de los encantos de la naturaleza en un hermoso día de primavera.
Fdo.: Blanca
Andakana Mayor

jueves, 13 de marzo de 2014

Vereda de Encinas Borrachas y camino de ronda a Júzcar 8-3-2014

El sábado 8 de marzo de 2014 con las palmeras cimbreándose en un cielo azul, dejamos Sevilla ocho andakanos más una nueva candidata “Mercedes 2”, camino de Algodonales, nos acompañaron paisajes llenos de vida renovada que anunciaba la cercana primavera, y la explosión de esa vida renovada fue un vuelo de numerosos buitres leonados que formando grandes círculos en el cielo bjaban hasta el suelo muy cerca de la carretera, ¡fue un hermoso espectáculo!
Desde Algodonales seguimos hacia el valle del Genal, dejando los campos verdes y adentrándonos en la sierra pedregosa, hasta llegar al punto de parida del sendero donde dejamos los coches. Empezamos a caminar por la vereda de Encinas Borrachas a Estepona, para después tomar el camino de Ronda a Júzcar, el primero discurría paralelo a unos espectaculares riscos, hasta llegar al pueblo de Júzcar que por dinero vendió su blancura y se vistió de azul, “Pitufilandia” como lo llaman en el lenguaje comercial. El recorrido hasta allí lo hicimos entre riscos grises salpicados de lirios “moraos”, al que se asociaban pequeñas laderas de almendros en flor.
En el pueblo nos paseamos relajados contemplando todas las pitufadas posibles, hasta que pensamos que sería bueno tomar alli algo distinto del piscolabis que cada uno llevara, y como siempre Enrique buscó el sitio ideal, una taberna cualquiera en una calle llena de sol con vistas a la sierra, allí nos sentimos arropados por el sol y la amistad, pasamos un rato muy agradable probando algunas tapas locales, terminando con café y “pitufopastas”, también azules por supuesto.
Justo había pensado la vuelta por otro camino pero ni él ni el GPS supieron encontrarlo, cosas que pasan algunas veces... y todos a una emprendimos una respetable subida hacia los riscos para regresar al punto donde teníamos los coches. Fue un día especialmente agradable y volvimos a Sevilla contentos y renovados para seguir el día a día que nos toque a cada uno con energía y buen humor, y la esperanza puesta en la próxima salida que será aún mejor.
Fdo.: Blanca

Andakana Mayor

sábado, 1 de marzo de 2014

El Ronquillo-Calamón Grande-Cachones-El Ronquillo 22-2-2014

Al estar nuestra cronista oficial de viaje pongo unas líneas para que no haya un vacío. Hemos sido doce las personas que hemos podido realizar esta salida, en sustitución de la que estaba programada con los nietos, a saber:
Encarnita y Justo
Mari Trini y Juan Manuel
Marilén y David
Loli y Miguel
Joaquín
Tere
María y Enrique
El día amaneció fresco y soleado, ideal para caminar por el campo. En El Ronquillo se incorporó Joaquín y nos llevó a desayunar a un bar en donde nos dotamos de la energía suficiente para hacer el recorrido circular de casi 16 km. que nos había preparado Justo. La ruta no defraudó a nadie ya que pudimos ver hermosos paisajes de serranía y el camino era apto para que pudieran recorrerlo las personas que salían de sus lesiones. Llegamos a la cola del pantano de Cala a la hora del bocadillo y allí nos encontramos con una zona ideal con su praderita y su río que llevaba abundante agua gracias a las lluvias de los últimos días y que nos deleitaba con su murmullo. Aprovechamos para hacerle a nuestro “gran guía” las oportunas bromas sobre las erróneas previsiones meteorológicas que disponía y nos reímos todos de muy buena gana. Pudimos ver un amplio rebaño de cabras y el magnífico espectáculo de una docena de caballos galopando a su aire. El reflejo del sol en el embalse tenía un especial atractivo así como la gran cantidad de enormes rocas esparcidas caprichosamente en los alrededores. Una vez descansados iniciamos el regreso que al ser circular finalizó en El Ronquillo entrando por otra parte del pueblo. La jornada finalizó tomando cafés y refrescos en el mismo lugar donde desayunamos y hubo un parecer generalizado de que se agradece salir al campo sin hacer recorridos tan largos en coche; al parecer nuestro guía ha tomado nota al respecto. Nos despedimos deseando que los que no han podido venir lo hagan en la próxima salida.
Firmado:

Enrique G.M.

miércoles, 29 de enero de 2014

Aguafria a Santa Ana la Real y regreso. 25-1-2014

Por fin se animaron algunos andakanos que andaban aletargados, y pudimos juntarnos 18, como en los mejores tiempos, el sábado 25 de enero de 2014.
Con un día de viento fresco y cielo despejado nos dirigimos hacia Aracena. Después de desayunar en “el Juanito” seguimos hasta Aguafría, donde se inició el sendero entre dehesas de encinas por donde deambulaban esos animalitos de brillantes hocicos y graciosos andares, de nombre más bien feo, pero de exquisito paladar.
Una nube baja nos envolvió en un momento del recorrido y de la neblina surgieron escultóricos troncos de castaños revestidos de ese tono verde que solo tiene el musgo cuando lo abraza el sol.
Nos acompañó en algunos trozos del camino el cantar del agua saltando por las piedras de la rivera de Santa Ana, que nos llevó hasta el pueblo de Santa Ana la Real. En la fuente de azulejos que hay a la entrada junto al lavadero popular, nos reunimos y decidimos buscar un sitio donde consumir unas bebidas y comer cada uno su “pitanza”, así lo hicimos debajo de una carpa en el patio de un bar cualquiera, donde incluso tomamos café, y seguimos caminando esta vez buscando de nuevo Aguafría, donde llegamos al toque de una campana, con mal tañer, que llamaba a Misa. Entramos en la capilla y cantamos una Salve, como en los viejos tiempos. Despedida y regreso a casa.
Un día más tuvimos la suerte de recorrer esos caminos serranos donde la naturaleza nos ofrece además de su belleza, ese espacio de silencio donde podemos contactar con lo mejor de nosotros y conectar esa esencia Divina que nos une a todos. ¡Hasta la próxima!
Fdo.: Blanca
Andakana Mayor 

miércoles, 22 de enero de 2014

Tajo del Abanico. Primer sendero Andakano 2014.

El sábado 11 de enero de 2014, seis andakanos emprendimos ruta con cielos poco estables, nuestro querido Joaquín cumplía 66 y nos invitó a desayunar en Algodonales. Deseamos cumpla muchos más entre nosotros.
Del abanico de senderos que ofrece la serranía rondeña, nuestro guía eligió precisamente ese, el Tajo del Abanico, los coches quedaron a las afueras de Ronda y comenzamos a andar por una pista cementada hasta llegar al sendero de tierra ya entre matorrales, algunos trozos estaban empedrados que dicen ser “calzada romana”¿? Donde nuestras huellas se unieron a tantas otras que por allí pisaron a lo largo de su historia.
Nuestros sentidos pudieron disfrutar de una rica vegetación, allí estaba el zumaque, nostálgico del tiempo en que tanto lo apreciaban los curtidores de pieles, y estaban también la jara, las adelfas, las aulagas, poniendo una nota de color con sus diminutas flores amarillas, y los lentiscos que en esa zona se hacen grandes como árboles, de hecho, buscamos un lentisco arbóreo centenario pero no supimos encontrarlo. La humilde mejorana envolvía con su aroma nuestro caminar, y de fondo el alegre piar de los saltarines gorriones y el balido de las corderas, llamando a su lado a sus crías recién paridas, con este ambiente bucólico fuimos bajando hasta encontrar un torreón en buen estado, adosado a una construcción derruida que parece ser servía como refugio en caso de conflicto entre moros y cristianos. Más abajo aparecieron esas paredes poderosas de roca arenisca que se dilatan por el recorrido de un riachuelo, ahora sin agua pero con señales de llevar buen caudal cuando llueve, a ese nivel encontramos la cueva de los murciélagos con alguna primicia en su techo de futuras estalactitas, había por allí un cabrero con medio centenar de cabras, que ramoneaban entre los peñascos, otra estampa bucólica cada vez más difícil de ver. Como el nombre del tajo hace pensar que entre las caprichosas formas de las paredes se escondía la forma de un abanico, nos afanamos en encontrarlo, algunos ayudados por la fantasía encontraron hasta 4, pero abanico, abanico, tendremos que volver para seguir buscándolo.
Terminado el sendero nos fuimos con los coches a la ermita rupestre de Nuestra Señora de la Cabeza, esta está excavada en la roca y en su fue habitada por ermitaños, hoy sirve para la romería.
Frente a la ermita, al otro lado del valle donde hay varios caseríos y tierras de cultivadas teníamos la “hermosa serrana” herida por su tajo y sus casas esparcidas por la cornisa rocosa. Después de tomar nuestro picnic y con un cielo cada vez más despejado y hermoso nos fuimos a pasear por la ciudad, donde el sol tuvo la gentileza de acompañarnos haciendo el paseo aún más agradable.
Ronda es una ciudad única cada vez que vuelves a ella le encuentras más encanto.
Como novedad encontramos en un muro una Ronda atrapada en cerámica y varios comentarios de personajes que pasaron por allí y dijeron frases elogiosas sobre ella, el enclave se llama “Ronda y los viajeros románticos”, y con esa admiración renovada por la bella Ronda, regresamos a Sevilla cuando la luz del sol en su ocaso relucía detrás de las nubes grises que teniamos al poniente. Paz a todos para 2014 y a ver si nos animamos.
Firmado Blanca

Andakana Mayor